Este comentario se publicó anteriormente, pero por la época, vale la pena repetirlo.
Feliz Navidad
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Si bien la mayoría de las personas acostumbran a gastarse todo su aguinaldo, a veces sin siquiera a esperar que llegue a sus manos, cada vez hay más gente que toma conciencia de lo importante de convertir esta bonificación en una herramienta para ordenarse financieramente.
Por eso es que también cada vez hay más personas que se preguntan, si mejor ahorrarlo o bien pagar las deudas.
La respuesta puede no ser tan fácil y depende de las intenciones de cada quien. Porque si la persona tiene muchas deudas encima, pues es mejor que pague las que pueda, pero si lo que necesita es dinero para ciertas contingencias que se le puedan presentar el año venidero, es mejor que lo ahorre.
Puede suceder también que se presenta la oportunidad de iniciar un negocio, y el aguinaldo es un excelente aporte de capital inicial que tiempo después se retribuiría con creces.
Vamos por partes
Uno puede utilizar el aguinaldo para pagar deudas, pero para hacerlo, se debe hacer inteligentemente.
Por ejemplo, si recién inició el pago de su casa, no es recomendable que dedique la mayor parte de su aguinaldo porque la baja en la cuota será casi imperceptible.
Sí es muy útil, en cambio, para pagar préstamos de menor cuantía, que por lo general son los que tienen las tasas más altas, como ocurre con las tarjetas de crédito.
Los intereses de las tarjetas de crédito o los préstamos, siempre son más altos que la tasa de interés que dan los bancos por el ahorro.
Tome en cuenta que, si ahorrara el dinero y tiene tarjetas de crédito o préstamos personales pendientes, los intereses que genere su dinero no compensan los de su pasivos.
Si tiene varias deudas pequeñas, pague una a la vez, empezando a cancelar la de la mayor tasa. Si apenas le alcanza para pagar una, no se desespere, porque al honrar la más cara, le quedará dinero para una mayor amortización de las demás.
El aguinaldo también le puede ayudar a ponerse en orden si tiene problemas de pago en una entidad financiera. Recuerde que bajo las nuevas normas bancarias, y los controles cruzados que ahora existen, una persona que se atrase en sus pagos puede perder su condición de ser sujeto de crédito.
Si tiene algún retraso, vaya a su banco, renegocie su deuda y cancele una parte con su aguinaldo. De este modo, se valorará positivamente su intención de pagar y además se le seguirá considerando como buen pagador, para futuros préstamos.
En el caso que decida ahorrarlo, todo dependerá, como siempre, de los objetivos de inversión.
Por esta razón, es mejor sentarse y pensar para qué quiere el dinero a futuro y buscar el instrumento financiero que mejor le convenga. Por ejemplo, si es para ponerlo de prima para una casa y no la ha encontrado todavía o en la adquisición de un vehículo, lógicamente tendrá que depositarlo en cuentas de ahorro o certificados de corto plazo.
Si considera que lo que quiere es ahorrarlo a largo plazo, entonces lo mejor es depositarlo en certificados o títulos con una rentabilidad interesante, que justifiquen el tiempo en que no tendrá disponible el dinero.
Incluso, ¿por qué no?, para iniciar un plan de pensiones y labrarse, desde ahora, un mejor futuro cuando llegue su edad de retiro.
Y por supuesto, un emprendimiento es la mejor forma de darle mayor rentabilidad a su dinero, aunque es el que conlleva mayores riesgos. El aguinaldo es dinero fresco que le ayudará a iniciar su microempresa o por lo menos, para aliviar la carga financiera en caso de que requiera solicitar un crédito.
Algunos tips
*Sea para lo que sea, no gaste todo su aguinaldo. Siempre guárdese algo para contingencias o gastos extraordinarios.
*No dispare su aguinaldo a lo loco. Elabore un presupuesto y defina cuáles son los gastos prioritarios, los regalos que comprará, las deudas que piensa pagar e incluso el dinero que ahorrará. Con las cosas en orden sabrá en qué se le va su dinero y después no se hará la pregunta de siempre: ¿en qué se me fue la plata?
*No hay que tomar todas las ofertas que hay en el mercado. Muchas veces se hacen regalos inútiles
*Invertirlo en la reparación en su hogar, además de que le mejora su propia calidad de vida, aumenta el valor de la propiedad.
*El mismo caso sucede si lo aprovecha para sacar un curso especializado o iniciar una maestría. Esta inversión se verá recompensada con el correr del tiempo.
martes, 8 de diciembre de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
Créditos a 30 años
Recientemente la Asamblea Legislativa aprobó a las mutuales de ahorro y préstamo ampliar el plazo de sus créditos de 15 a 30 años, como una forma de bajar el monto de las mensualidades de los créditos de vivienda, el cual ha subido fuertemente en los últimos meses.
Si bien baja la cuota, cabe preguntarse si vale la pena endeudarse por tantos años.
Hagamos unos números rápidos.
Si una persona obtiene un crédito por 15 millones de colones a una tasa aproximada del 17%, tendrá que cancelar por mes un monto de 230 mil colones (sin tomar en cuenta comisiones de formalización, de desembolso, pólizas y otros, que encarecen el préstamo en aproximadamente dos puntos porcentuales). Al duplicar el plazo, no se reduce a la mitad el monto ni mucho menos. Se reduce a menos de 214 mil mensuales, lo cual representa apenas un 7,5% menos.
En otras palabras, lo que haría quien busque cambiar un préstamo de 15 a 30 años es aumentar al doble el pago de intereses por un pírrico beneficio, que con un pequeño aumento en la tasa de interés quedaría prácticamente en nada.
Ampliar el plazo es una buena estrategia en créditos de muy corto plazo, es decir, pasar de 3 a 5 años o más es una buena medida para aliviar la carga financiera de las personas.
Pero de 15 a 30 años no es algo que valga la pena intentarlo. De hecho, el cliente paga durante los primeros 15 años prácticamente lo mismo en intereses mientras que del monto inicial de 15 millones, apenas habrá cancelado un millón.
Mejor sería, en el caso de las mutuales, buscar fórmulas para que sus tasas de interés bajen por lo menos un par de puntos porcentuales, de modo que el cliente pague más en amortización y no tanto en intereses.
De la misma manera, mi recomendación es que si se puede aportar una suma adicional, por pequeña que sea, resultará útil para salir mucho antes del crédito y así disfrutar las ventajas de tener su casa libre de pagos.
Si bien baja la cuota, cabe preguntarse si vale la pena endeudarse por tantos años.
Hagamos unos números rápidos.
Si una persona obtiene un crédito por 15 millones de colones a una tasa aproximada del 17%, tendrá que cancelar por mes un monto de 230 mil colones (sin tomar en cuenta comisiones de formalización, de desembolso, pólizas y otros, que encarecen el préstamo en aproximadamente dos puntos porcentuales). Al duplicar el plazo, no se reduce a la mitad el monto ni mucho menos. Se reduce a menos de 214 mil mensuales, lo cual representa apenas un 7,5% menos.
En otras palabras, lo que haría quien busque cambiar un préstamo de 15 a 30 años es aumentar al doble el pago de intereses por un pírrico beneficio, que con un pequeño aumento en la tasa de interés quedaría prácticamente en nada.
Ampliar el plazo es una buena estrategia en créditos de muy corto plazo, es decir, pasar de 3 a 5 años o más es una buena medida para aliviar la carga financiera de las personas.
Pero de 15 a 30 años no es algo que valga la pena intentarlo. De hecho, el cliente paga durante los primeros 15 años prácticamente lo mismo en intereses mientras que del monto inicial de 15 millones, apenas habrá cancelado un millón.
Mejor sería, en el caso de las mutuales, buscar fórmulas para que sus tasas de interés bajen por lo menos un par de puntos porcentuales, de modo que el cliente pague más en amortización y no tanto en intereses.
De la misma manera, mi recomendación es que si se puede aportar una suma adicional, por pequeña que sea, resultará útil para salir mucho antes del crédito y así disfrutar las ventajas de tener su casa libre de pagos.
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lunes, 1 de junio de 2009
Invertir en fondos por seguridad (reacción)
Víctor Chacón, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Sociedades de Fondos de Inversión (CNSFI)coincidió con el tema de utilizar los fondos de inversión como una herramienta para evitar tener todos los dineros en cuentas a la vista y vivir situaciones desagradables como los famosos "paseos millonarios".
Este es su comentario:
Coincido. Uno debería poder instruir a su banco en forme automática para que cuando entre el dinero de mi salario a la cuenta corriente, transfiera a mi Fondo Mercado Dinero, una X cantidad, y que quede en mi saldo de cuenta corriente, únicamente los 50.000 minimos que quiero mantener. Igual uno debería poder instruir a la SFI, de que cada semana me transfiera del fondo a mi cuenta corriente, una suma fija, digamos 50.000 para mantener un saldo mas o menos constante, pero bajo, en mi cuenta corriente. Legal y tecnológiciamente esto se puede hacer. El que los bancos y SFI lo ofrezcan o lo hagan, ya es un asunto de servicio al cliente y de cuán armonizados están entre ambas entidades. En Estados Unidos, por ejemplo se puede hacer, pues se hace una programación en el sistema, de manera que la instruccion del cliente se hace automáticamente. Claro, si en algún momento el cliente gastó o giró mas y la cuenta no tiene saldo, ahi la trasnsferencia no se ejecuta, pero ya es culpa del cliente. Es una importante idea para bancos y SFI, sobre todo cuando tienen un cliente corporativo, con cuenta bancaria, fondos, créditos.
Víctor Chacón
Director Ejecutivo CNSFI
vchacon.cr@gmail.com
Este es su comentario:
Coincido. Uno debería poder instruir a su banco en forme automática para que cuando entre el dinero de mi salario a la cuenta corriente, transfiera a mi Fondo Mercado Dinero, una X cantidad, y que quede en mi saldo de cuenta corriente, únicamente los 50.000 minimos que quiero mantener. Igual uno debería poder instruir a la SFI, de que cada semana me transfiera del fondo a mi cuenta corriente, una suma fija, digamos 50.000 para mantener un saldo mas o menos constante, pero bajo, en mi cuenta corriente. Legal y tecnológiciamente esto se puede hacer. El que los bancos y SFI lo ofrezcan o lo hagan, ya es un asunto de servicio al cliente y de cuán armonizados están entre ambas entidades. En Estados Unidos, por ejemplo se puede hacer, pues se hace una programación en el sistema, de manera que la instruccion del cliente se hace automáticamente. Claro, si en algún momento el cliente gastó o giró mas y la cuenta no tiene saldo, ahi la trasnsferencia no se ejecuta, pero ya es culpa del cliente. Es una importante idea para bancos y SFI, sobre todo cuando tienen un cliente corporativo, con cuenta bancaria, fondos, créditos.
Víctor Chacón
Director Ejecutivo CNSFI
vchacon.cr@gmail.com
jueves, 28 de mayo de 2009
Invertir en fondos por seguridad
Con la cantidad de atracos que se están dando en nuestras calles, cuya última expresión son los conocidos "paseos millonarios", queda en evidencia la vulnerabilidad que tienen las tarjetas de crédito y débito ante los hampones.
Por más guardada que uno tenga la clave, el individuo es obligado a darla a los delincuentes para salvar su vida.
No hay mucho que hacer cuando sucede esta desgracia.
Por lo menos, con la cuenta de ahorros se pueden tomar algunas acciones. Una de ellas es mantener el dinero en un fondo de inversión de corto plazo.
Con los modernos sistemas de transacción que existen en los bancos, el cliente puede depositar el dinero que no vaya a necesitar ya mismo en un fondo de mercado de dinero (corto plazo). Por ejemplo, puede tener ahí el dinero para el pago de la casa, o bien, el salario de la quincena y en lugar de gastarlo, utilizar una tarjeta de crédito, en el entendido de que cuando venga la fecha de corte, el cliente programará un pago de contado.
En el fondo, el dinero gana alguna rentabilidad, y de alguna manera está seguro contra los delincuentes, pues en caso de robo de la tarjeta o un "paseo millonario", ellos no podrían sacar más que el saldo que se mantiene en la cuenta para los gastos diarios.
En este sentido, habrá que ser un poco más ordenado, consultar el internet constantemente y programar los pagos, no vaya a ser que el cuentahabiente no tenga el dinero a tiempo. Hay que recordar que los fondos de inversión pagan T+1, es decir, los dineros se aplican a la cuenta un día después de que se solicita su redención del fondo.
Por más guardada que uno tenga la clave, el individuo es obligado a darla a los delincuentes para salvar su vida.
No hay mucho que hacer cuando sucede esta desgracia.
Por lo menos, con la cuenta de ahorros se pueden tomar algunas acciones. Una de ellas es mantener el dinero en un fondo de inversión de corto plazo.
Con los modernos sistemas de transacción que existen en los bancos, el cliente puede depositar el dinero que no vaya a necesitar ya mismo en un fondo de mercado de dinero (corto plazo). Por ejemplo, puede tener ahí el dinero para el pago de la casa, o bien, el salario de la quincena y en lugar de gastarlo, utilizar una tarjeta de crédito, en el entendido de que cuando venga la fecha de corte, el cliente programará un pago de contado.
En el fondo, el dinero gana alguna rentabilidad, y de alguna manera está seguro contra los delincuentes, pues en caso de robo de la tarjeta o un "paseo millonario", ellos no podrían sacar más que el saldo que se mantiene en la cuenta para los gastos diarios.
En este sentido, habrá que ser un poco más ordenado, consultar el internet constantemente y programar los pagos, no vaya a ser que el cuentahabiente no tenga el dinero a tiempo. Hay que recordar que los fondos de inversión pagan T+1, es decir, los dineros se aplican a la cuenta un día después de que se solicita su redención del fondo.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Ahorro en la carretera
Recientemente escuché a autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Transportes asegurar que es "imposible" hacer cobros diferenciados por peaje en la carretera San José-Ciudad Colón, ahora concesionada a la empresa Autopistas del Sol, para los vecinos de esa localidad.
Este es un tema realmente importante para usuarios del servicio que van a tener que pasar todos los días por la carretera para ir a sus trabajos y que, en el mejor de los casos tendrán que pagar casi mil colones diarios, aunque podría ser más si son personas que por sus ocupaciones deben pasar varias veces al día por la misma autopista.
No sé qué tan profundamente se habrá discutido sobre el tema, pero hablando con un compañero de oficina, vimos que ciertamente sí tiene solución.
Estando la tecnología ya disponible, como el dispositivo electrónico llamado Quick Pass y que se recarga con un depósito de dinero en una cuenta del banco HSBC, es simple hacerlo. Se puede incluir una tarjeta virtual para usuarios frecuentes, en que el cliente deposita un monto específico por el uso constante de la carretera.
Se puede hacer al estilo de las tarjetas de prepago que están muy extendidas en otros países centroamericanos, donde el cliente adquiere un monto específico y la debe usar por un tiempo determinado. Por ejemplo, si se aprueba que los usuarios de este sistema paguen la mitad del monto estipulado, deben comprar una tarjeta que sea equivalente al uso que tendría durante una semana o un mes. Si la gastó antes de ese tiempo deberá adquirir otra para poder seguir manteniendo ese mejor precio, pero si no la utiliza, a su fecha de vencimiento perderá su saldo. De esta manera se garantiza que la tarjeta sea usada solo por quien realmente la va a necesitar.
Como la tarjeta es virtual, el monto se cargará directamente a la cuenta que está relacionada con el dispositivo electrónico.
Me parece que en lugar de tener una actitud negativista, las autoridades del gobierno y la empresa concesionaria deberían buscar opciones creativas para beneficio de los usuarios.
Este es un tema realmente importante para usuarios del servicio que van a tener que pasar todos los días por la carretera para ir a sus trabajos y que, en el mejor de los casos tendrán que pagar casi mil colones diarios, aunque podría ser más si son personas que por sus ocupaciones deben pasar varias veces al día por la misma autopista.
No sé qué tan profundamente se habrá discutido sobre el tema, pero hablando con un compañero de oficina, vimos que ciertamente sí tiene solución.
Estando la tecnología ya disponible, como el dispositivo electrónico llamado Quick Pass y que se recarga con un depósito de dinero en una cuenta del banco HSBC, es simple hacerlo. Se puede incluir una tarjeta virtual para usuarios frecuentes, en que el cliente deposita un monto específico por el uso constante de la carretera.
Se puede hacer al estilo de las tarjetas de prepago que están muy extendidas en otros países centroamericanos, donde el cliente adquiere un monto específico y la debe usar por un tiempo determinado. Por ejemplo, si se aprueba que los usuarios de este sistema paguen la mitad del monto estipulado, deben comprar una tarjeta que sea equivalente al uso que tendría durante una semana o un mes. Si la gastó antes de ese tiempo deberá adquirir otra para poder seguir manteniendo ese mejor precio, pero si no la utiliza, a su fecha de vencimiento perderá su saldo. De esta manera se garantiza que la tarjeta sea usada solo por quien realmente la va a necesitar.
Como la tarjeta es virtual, el monto se cargará directamente a la cuenta que está relacionada con el dispositivo electrónico.
Me parece que en lugar de tener una actitud negativista, las autoridades del gobierno y la empresa concesionaria deberían buscar opciones creativas para beneficio de los usuarios.
lunes, 16 de marzo de 2009
¿En qué invertir en estos tiempos?
Con la crisis en los mercados bursátiles y financieros, es muy arriesgado pensar en una inversión que sea segura en estos tiempos. Sin embargo, habrá inversionistas que estén buscando oportunidades.
Si se pretende acudir a los mercados accionarios internacionales, una buena posibilidad serían las acciones relacionadas con el sector de tecnología.
El analista de Aldesa Valores, Erick Vargas, explica las razones:
"Las empresas que invierten en tecnología casi no tienen deudas, porque su crecimiento no es a base de deuda para construir fábricas sino que dependen de su recurso humano, de su fuerza creativa para desarrollar nuevos productos".
En este sentido, enfatizó en empresas relacionadas con desarrollo de software, hardware, comunicaciones, compañías que ayudan automatizar procesos por lo que sus productos pueden ayudar a bajar costos a las empresas.
Amén de este tipo de industria, también puede haber una buena oportunidad en el sector de consumo básico, energía. Tecnologías limpias puede resultar interesante, pero está por verse si las empresas que desarrollan estos productos alcanzarán rentabilidad en el corto plazo.
Vargas responde otra pregunta: ¿Ya es hora de invertir en acciones, tomando en cuenta que posiblemente ya hayan tocado fondo?
"Es difícil establecer cuál es el punto más bajo. Una recomendación es tomar posiciones en forma gradual. Si quiero colocar 100 en una empresa, primero coloco 20 y después otros 20, y así gradualmente. En promedio se compraría a un precio relativamente bueno, sin poner en riesgo toda mi inversión en caso de que el precio siga cayendo. En esto, es mejor llegar tarde, que llegar temprano, es decir, es mejor dejar ir un poco de repunte en la acción, que arriesgarse a perder todo.
El analista no recomienda el sector financiero, el cual podría tener una lenta recuperación. Por ejemplo, las acciones de Citi valen centavos, pero se corre el riesgo de perder toda la inversión, si el gobierno de Estados Unidos incrementa su intervención.
Si se pretende acudir a los mercados accionarios internacionales, una buena posibilidad serían las acciones relacionadas con el sector de tecnología.
El analista de Aldesa Valores, Erick Vargas, explica las razones:
"Las empresas que invierten en tecnología casi no tienen deudas, porque su crecimiento no es a base de deuda para construir fábricas sino que dependen de su recurso humano, de su fuerza creativa para desarrollar nuevos productos".
En este sentido, enfatizó en empresas relacionadas con desarrollo de software, hardware, comunicaciones, compañías que ayudan automatizar procesos por lo que sus productos pueden ayudar a bajar costos a las empresas.
Amén de este tipo de industria, también puede haber una buena oportunidad en el sector de consumo básico, energía. Tecnologías limpias puede resultar interesante, pero está por verse si las empresas que desarrollan estos productos alcanzarán rentabilidad en el corto plazo.
Vargas responde otra pregunta: ¿Ya es hora de invertir en acciones, tomando en cuenta que posiblemente ya hayan tocado fondo?
"Es difícil establecer cuál es el punto más bajo. Una recomendación es tomar posiciones en forma gradual. Si quiero colocar 100 en una empresa, primero coloco 20 y después otros 20, y así gradualmente. En promedio se compraría a un precio relativamente bueno, sin poner en riesgo toda mi inversión en caso de que el precio siga cayendo. En esto, es mejor llegar tarde, que llegar temprano, es decir, es mejor dejar ir un poco de repunte en la acción, que arriesgarse a perder todo.
El analista no recomienda el sector financiero, el cual podría tener una lenta recuperación. Por ejemplo, las acciones de Citi valen centavos, pero se corre el riesgo de perder toda la inversión, si el gobierno de Estados Unidos incrementa su intervención.
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jueves, 5 de marzo de 2009
Ofertas para bien o para mal
Con la crisis económica y las bajas ventas, la temporada de ofertas se ha extendido más de la cuenta. Es común encontrar en esta época promociones de 50% y hasta más de descuento por determinados artículos.
El consumidor se enfrenta a un dilema: aprovechar los descuentos bajo el riesgo de endeudarse más de la cuenta.
Creo más bien que debe tomarse como una oportunidad para adquirir bienes que de todas maneras se necesitan con la ventaja de que el costo es mucho menor que hace unos meses.
Esto quiere decir que la oferta solo vale si la persona requiere necesariamente ese bien o si ya tenía presupuestado su dinero para adquirir cierta mercancía o servicio.
Para el primer caso, el mejor ejemplo es si hay una oferta para comprar arroz, artículo indispensable en la mayoría de los hogares.
Pero también es oferta, si tenía pensado comprar un par de zapatos y, a la hora de ir a buscarlos, encuentra que están con precio rebajado.
El problema es llegar a la tienda de zapatos y en vez de comprar el par que necesita, adquiere cuatro o cinco más porque "están en oferta". Ahí lo que está haciendo el consumidor es sobregirar el presupuesto estimado, cayendo en la trampa.
Para quienes están sobreendeudados ya con las tarjetas de crédito, este es un pésimo momento para ir al centro comercial.
En resumen:
*La oferta es válida solo si se trata de artículos que son indispensables comprar o productos para los cuales ya se tenía un presupuesto para adquirirlos.
*Camine y compare en busca de productos similares con mejor precio.
*Si necesita algún artículo y no le han rebajado el precio, pero no es urgente, puede esperar prudentemente unas semanas a la espera de posibles promociones.
*En el comercio solicite una rebaja en el precio del artículo. En esta época, muchos comerciantes preferirán perder un poco de su ganancia que perder la venta.
El consumidor se enfrenta a un dilema: aprovechar los descuentos bajo el riesgo de endeudarse más de la cuenta.
Creo más bien que debe tomarse como una oportunidad para adquirir bienes que de todas maneras se necesitan con la ventaja de que el costo es mucho menor que hace unos meses.
Esto quiere decir que la oferta solo vale si la persona requiere necesariamente ese bien o si ya tenía presupuestado su dinero para adquirir cierta mercancía o servicio.
Para el primer caso, el mejor ejemplo es si hay una oferta para comprar arroz, artículo indispensable en la mayoría de los hogares.
Pero también es oferta, si tenía pensado comprar un par de zapatos y, a la hora de ir a buscarlos, encuentra que están con precio rebajado.
El problema es llegar a la tienda de zapatos y en vez de comprar el par que necesita, adquiere cuatro o cinco más porque "están en oferta". Ahí lo que está haciendo el consumidor es sobregirar el presupuesto estimado, cayendo en la trampa.
Para quienes están sobreendeudados ya con las tarjetas de crédito, este es un pésimo momento para ir al centro comercial.
En resumen:
*La oferta es válida solo si se trata de artículos que son indispensables comprar o productos para los cuales ya se tenía un presupuesto para adquirirlos.
*Camine y compare en busca de productos similares con mejor precio.
*Si necesita algún artículo y no le han rebajado el precio, pero no es urgente, puede esperar prudentemente unas semanas a la espera de posibles promociones.
*En el comercio solicite una rebaja en el precio del artículo. En esta época, muchos comerciantes preferirán perder un poco de su ganancia que perder la venta.
martes, 20 de enero de 2009
Vivir sin pedir prestado, ¿se puede?
"Nunca voy a hipotecar mi casa porque es el futuro de mis hijos".
"Jamás pediré prestado, prefiero ahorrar la plata y hasta que tenga todo el monto compraré lo que necesito".
"No pido prestado porque termino pagando entre tres y cuatro veces lo que pedí inicialmente".
Frases como estas son muy comunes, y llevan mucha razón. Las tasas de interés han venido en alzada y muchos se están viendo en serios problemas para pagarlos.
Sin embargo, no está mal hacer un préstamo para obtener un bien, remodelar la casa o bien iniciar un proyecto propio.
Alcanzar un sueño es dificil si no se tiene el dinero a la mano y muchas veces eso solo se puede lograr con un préstamo. Y si el monto es muy alto, prácticamente el único bien que puede garantizarlo es la propia casa de habitación.
Que existen riesgos, claro que los hay. Pero si usted es una persona que le gusta cumplir lo que se propone, que no le gusta deberle a nadie, no tiene por qué preocuparse.
Eso sí, tome algunas medidas porque ciertamente estos tiempos son más difíciles para honrar los compromisos:
*Evite los créditos para consumo. Si quiere endeudarse para comprar un vehículo o equipo electrónico, tome en cuenta que estos bienes se deprecian rápidamente. Haga el préstamo si realmente lo necesita para sacar una productividad de él. Por ejemplo, si lo requiere para visitar clientes, o una computadora para hacer trabajos en casa.
*Si va a hipotecar la casa, que sea para reparaciones, ampliación, o bien para un proyecto productivo que tenga muchas posibilidades de éxito.
*Trate de pedir un monto que no le resulte difícil pagar. Los bancos generalmente prestaban a un 30% del ingreso neto familiar, pero ahora prestan cerca del 20%. Lo ideal sería que el monto de su crédito represente entre un 10 y un 15% con el fin de no tener sobresaltos repentinos, o bien, que en un cambio de trabajo, sus ingresos sean menores.
*Si es posible, tome un seguro de desempleo. Así se sentirá más tranquilo y tendrá cómo pagar el crédito mientras consigue un nuevo trabajo.
"Jamás pediré prestado, prefiero ahorrar la plata y hasta que tenga todo el monto compraré lo que necesito".
"No pido prestado porque termino pagando entre tres y cuatro veces lo que pedí inicialmente".
Frases como estas son muy comunes, y llevan mucha razón. Las tasas de interés han venido en alzada y muchos se están viendo en serios problemas para pagarlos.
Sin embargo, no está mal hacer un préstamo para obtener un bien, remodelar la casa o bien iniciar un proyecto propio.
Alcanzar un sueño es dificil si no se tiene el dinero a la mano y muchas veces eso solo se puede lograr con un préstamo. Y si el monto es muy alto, prácticamente el único bien que puede garantizarlo es la propia casa de habitación.
Que existen riesgos, claro que los hay. Pero si usted es una persona que le gusta cumplir lo que se propone, que no le gusta deberle a nadie, no tiene por qué preocuparse.
Eso sí, tome algunas medidas porque ciertamente estos tiempos son más difíciles para honrar los compromisos:
*Evite los créditos para consumo. Si quiere endeudarse para comprar un vehículo o equipo electrónico, tome en cuenta que estos bienes se deprecian rápidamente. Haga el préstamo si realmente lo necesita para sacar una productividad de él. Por ejemplo, si lo requiere para visitar clientes, o una computadora para hacer trabajos en casa.
*Si va a hipotecar la casa, que sea para reparaciones, ampliación, o bien para un proyecto productivo que tenga muchas posibilidades de éxito.
*Trate de pedir un monto que no le resulte difícil pagar. Los bancos generalmente prestaban a un 30% del ingreso neto familiar, pero ahora prestan cerca del 20%. Lo ideal sería que el monto de su crédito represente entre un 10 y un 15% con el fin de no tener sobresaltos repentinos, o bien, que en un cambio de trabajo, sus ingresos sean menores.
*Si es posible, tome un seguro de desempleo. Así se sentirá más tranquilo y tendrá cómo pagar el crédito mientras consigue un nuevo trabajo.
viernes, 16 de enero de 2009
La estafa Madoff, explicada por Abadía
Recientemente sonó el caso del que muchos consideraban un genio de las finanzas y resultó ser un estafador: se trata del estadounidnese Bernard Madoff, quien causó revuelo al timar a muchos inversionistas por una suma total de US$50 mil millones.
La forma en que lo hizo lo explica magistralmente el especialista español Leopoldo Abadía, el cual anteriormente nos ilustró sobre la crisis financiera de una forma simple y sin rodeos.
http://www.youtube.com/watch?v=yUM7UYp65qc&feature=rec-HM-fresh+div
La forma en que lo hizo lo explica magistralmente el especialista español Leopoldo Abadía, el cual anteriormente nos ilustró sobre la crisis financiera de una forma simple y sin rodeos.
http://www.youtube.com/watch?v=yUM7UYp65qc&feature=rec-HM-fresh+div
martes, 6 de enero de 2009
Tarjetas de crédito, ¿amigas o enemigas?
Es muy común encontrarse con gente que afirma que nunca volverá a usar una tarjeta de crédito en su vida. Esto es porque vivieron una terrible experiencia con ellas.
Lo más común es que se endeudaron con compras y pasaron años y años haciendo pagos interminables.
Lo que pasó con la gran mayoría de estas personas es que no supieron utilizar este recurso de financiamiento.
Una tarjeta de crédito bien utilizada puede convertirse en una herramienta de acceso inmediato a dinero o bienes que se necesitan en este momento. Si una persona sabe que muy pronto obtendrá una entrada económica pero necesita hacer la compra hoy, la tarjeta de crédito puede ser un aliado importante.
Un buen ejemplo es una persona que recibirá el salario escolar. Si sabe que dentro de dos semanas recibirá ese beneficio, puede darse el lujo de hacer las compras hoy mismo, aprovechando ofertas o bien, porque quiere evitar carreras de última hora o desabasto en ciertos productos.
Pero esta persona debe saber que una vez que reciba el dinero, lo primero que debe hacer es apartar el dinero que gastó con la tarjeta para irla a pagar en la fecha correspondiente.
El problema es que mucha gente ve muy fácil utilizar el dinero en otra cosa y no se fija que las tasas de interés de las tarjetas son sumamente altas. Si usamos la tarjeta para financiarnos, veremos con horror que nuestra deuda crecerá y crecerá hasta prácticamente ahogarnos.
No olvide que la tarjeta es un medio de pago y no de financiamiento.
Si se mete esto en la cabeza nunca tendrá problemas con sus tarjetas de crédito.
Lo más común es que se endeudaron con compras y pasaron años y años haciendo pagos interminables.
Lo que pasó con la gran mayoría de estas personas es que no supieron utilizar este recurso de financiamiento.
Una tarjeta de crédito bien utilizada puede convertirse en una herramienta de acceso inmediato a dinero o bienes que se necesitan en este momento. Si una persona sabe que muy pronto obtendrá una entrada económica pero necesita hacer la compra hoy, la tarjeta de crédito puede ser un aliado importante.
Un buen ejemplo es una persona que recibirá el salario escolar. Si sabe que dentro de dos semanas recibirá ese beneficio, puede darse el lujo de hacer las compras hoy mismo, aprovechando ofertas o bien, porque quiere evitar carreras de última hora o desabasto en ciertos productos.
Pero esta persona debe saber que una vez que reciba el dinero, lo primero que debe hacer es apartar el dinero que gastó con la tarjeta para irla a pagar en la fecha correspondiente.
El problema es que mucha gente ve muy fácil utilizar el dinero en otra cosa y no se fija que las tasas de interés de las tarjetas son sumamente altas. Si usamos la tarjeta para financiarnos, veremos con horror que nuestra deuda crecerá y crecerá hasta prácticamente ahogarnos.
No olvide que la tarjeta es un medio de pago y no de financiamiento.
Si se mete esto en la cabeza nunca tendrá problemas con sus tarjetas de crédito.
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Al fin baja la inflación
El año nuevo nos trae una buena noticia económica.
Todo hace indicar que la inflación empieza por fin a desacelerarse.
Es más que evidente el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos publicado la mañana de este martes: el crecimiento de los precios descendió un 0,42%.
Pero no nos atengamos a este último dato. El último trimestre del año que recién concluyó fue también el más bajo en los últimos dos años.
El índice de precios creció entre octubre y diciembre un 1,86%, el menor desde enero-marzo de 2007 cuando fue de un 2,02. El bajo crecimiento de este último trimestre es menos de la mitad del anterior, pues entre julio y setiembre fue dee 4,88%.
En ese momento se pensaba que la inflación sobrepasaría el 16% al final del 2008, pero terminó en 13,90%.
Si siguen las cosas así, hay esperanzas de que sea menor al 10%. Si esto ocurre, habrá varias ventajas para la gente:
*Una baja inflación permite una mayor estabilidad de los precios y baja el nivel de empobrecimiento de muchas familias.
*Quienes hacen inversiones, obtendrán por fin un rendimiento real por su dinero. En los últimos años, las inversiones en colones pagaban una tasa de interés por debajo de la inflación, con lo que si alguien quería comprar algo con 100 colones y lo ahorraba, después de un período de varios meses, ese dinero más los intereses no le alcanzaban para comprar el mismo artículo.
*Por este mismo efecto, la tasa básica pasiva dejaría de subir, se tendería a estabilizar y las tasas de los préstamos tampoco subirán, con lo que no afectará a quienes tienen créditos.
Se espera que para este mes de enero haya una nueva baja en el combustible y algunos artículos de primera necesidad (arroz, harina, pan), con lo que la inflación podría continuar desacelerándose. Habrá que esperar si esta será una situación sostenible y que ayudará a paliar la crisis financiera internacional.
Todo hace indicar que la inflación empieza por fin a desacelerarse.
Es más que evidente el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos publicado la mañana de este martes: el crecimiento de los precios descendió un 0,42%.
Pero no nos atengamos a este último dato. El último trimestre del año que recién concluyó fue también el más bajo en los últimos dos años.
El índice de precios creció entre octubre y diciembre un 1,86%, el menor desde enero-marzo de 2007 cuando fue de un 2,02. El bajo crecimiento de este último trimestre es menos de la mitad del anterior, pues entre julio y setiembre fue dee 4,88%.
En ese momento se pensaba que la inflación sobrepasaría el 16% al final del 2008, pero terminó en 13,90%.
Si siguen las cosas así, hay esperanzas de que sea menor al 10%. Si esto ocurre, habrá varias ventajas para la gente:
*Una baja inflación permite una mayor estabilidad de los precios y baja el nivel de empobrecimiento de muchas familias.
*Quienes hacen inversiones, obtendrán por fin un rendimiento real por su dinero. En los últimos años, las inversiones en colones pagaban una tasa de interés por debajo de la inflación, con lo que si alguien quería comprar algo con 100 colones y lo ahorraba, después de un período de varios meses, ese dinero más los intereses no le alcanzaban para comprar el mismo artículo.
*Por este mismo efecto, la tasa básica pasiva dejaría de subir, se tendería a estabilizar y las tasas de los préstamos tampoco subirán, con lo que no afectará a quienes tienen créditos.
Se espera que para este mes de enero haya una nueva baja en el combustible y algunos artículos de primera necesidad (arroz, harina, pan), con lo que la inflación podría continuar desacelerándose. Habrá que esperar si esta será una situación sostenible y que ayudará a paliar la crisis financiera internacional.
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Inflación,
tasas de interés
jueves, 18 de diciembre de 2008
Otra explicación... a la inglesa
Para darle continuidad al tema anterior, donde el profesor Leopoldo Abadía explicaba de una manera magistral cómo ocurrió la crisis, me llega este otro video, también en youtube, de unos ingleses que explican a su manera (muy irónica por cierto), cómo fue que comenzó todo.
Su reflexión final es si los gobiernos deberían pagar por un desastre que los mismos financistas iniciaron. Que lo disfruten...
http://www.youtube.com/watch?v=pFmYIFk5i1Q
Su reflexión final es si los gobiernos deberían pagar por un desastre que los mismos financistas iniciaron. Que lo disfruten...
http://www.youtube.com/watch?v=pFmYIFk5i1Q
martes, 16 de diciembre de 2008
¿Cómo ocurrió la crisis?
Este espacio nació como una iniciativa para dar explicaciones simples de lo que sucede en la economía para que el público que tiene sus recursos, pero no amplios conocimientos financieros, pueda entender qué sucede.
Por eso nadie mejor que el profesor español Leopoldo Abadía, quien hace una explicación muy sencilla y clara de cómo fue que inició el problema financiero mundial que él llama la CRISIS NINJA. Acuñó el término NINJA (no income, no job, no asset) para referirse a un sector de la población estadounidense que no tiene ingresos, ni trabajo ni propiedades, pero a los que se les hicieron préstamos hipotecarios. Con base en estos préstamos se hicieron titularizaciones que fueron vendidas a bancos y fondos de todo el mundo, pero que cuando empezaron a presentar riesgos provocaron un desplome descomunal.
Pero mejor que el profesor Abadía explique en detalle lo ocurrido:
http://www.youtube.com/watch?v=UCCX0EjRohQ
Y aquí está su blog:
http://leopoldoabadia.blogspot.com/search/label/%2B%20ANEXO%201%20Crisis%20NINJA
Por eso nadie mejor que el profesor español Leopoldo Abadía, quien hace una explicación muy sencilla y clara de cómo fue que inició el problema financiero mundial que él llama la CRISIS NINJA. Acuñó el término NINJA (no income, no job, no asset) para referirse a un sector de la población estadounidense que no tiene ingresos, ni trabajo ni propiedades, pero a los que se les hicieron préstamos hipotecarios. Con base en estos préstamos se hicieron titularizaciones que fueron vendidas a bancos y fondos de todo el mundo, pero que cuando empezaron a presentar riesgos provocaron un desplome descomunal.
Pero mejor que el profesor Abadía explique en detalle lo ocurrido:
http://www.youtube.com/watch?v=UCCX0EjRohQ
Y aquí está su blog:
http://leopoldoabadia.blogspot.com/search/label/%2B%20ANEXO%201%20Crisis%20NINJA
El efecto yo-yo del dólar
En los últimos meses se ha notado un efecto "yo-yo" en el valor del dólar. De un día para otro, el valor de la divisa puede valer 20 o 30 colones más o bien 20 o 30 colones menos. Lo peor es que podemos encontrarnos con esto en cuestión de horas.
El nombre de efecto "yo-yo" es muy usado entre los dietistas para referirse al efecto de bajar de peso y luego volver a engordarse rápidamente, porque concuerdan en los peligros en la salud de las personas. De la misma manera, esto podría tener efectos devastadores entre los inversionistas y el mercado financiero en general.
Si bien es importante para el Banco Central trasladar el riesgo del valor del dólar a los que manejan los dólares para un mejor manejo de la inflación, hay que ver que eso puede causar estragos en los inversionistas y en las personas que cuentan con algún capital, pero no con los conocimientos para solventar esta situación.
En primer lugar, estas caídas o alzas tan fuertes lo que causan es zozobra entre la población que maneja dólares, en especial a las clases medias que recurrentemente han utilizado el dólar como una moneda para proteger el pequeño capital que han logrado forjar durante años.
Muchos de ellos pueden asustarse y tomar decisiones apresuradas y poco apropiadas para su capital. Por ejemplo, puede ser que compren dólares a un precio alto y poco después tengan que venderlos a un precio bajo, sin contar el costo por los altos márgenes de las comisiones, teniendo una fuerte pérdida en su patrimonio.
Por eso, tome en cuenta lo siguiente:
-No compre o venda dólares pensando en lo que se puede ganar con las alzas o bajas de la moneda estadounidense. La incertidumbre es tal que puede perder mucho dinero con este tipo de especulación.
-Si tiene pensado hacer una compra futura en una moneda específica, mejor manténgase invertido en esa moneda. Por ejemplo, si va a viajar al exterior mejor mantenga sus dólares y no los cambie aunque se pegue su valor al piso de la banda cambiaria.
-Solo en caso de necesidad compre o venda dólares en el sistema financiero. El diferencial de las comisiones se ha ensanchado desde que se introdujo el sistema, aumentando los perjuicios entre la población.
El nombre de efecto "yo-yo" es muy usado entre los dietistas para referirse al efecto de bajar de peso y luego volver a engordarse rápidamente, porque concuerdan en los peligros en la salud de las personas. De la misma manera, esto podría tener efectos devastadores entre los inversionistas y el mercado financiero en general.
Si bien es importante para el Banco Central trasladar el riesgo del valor del dólar a los que manejan los dólares para un mejor manejo de la inflación, hay que ver que eso puede causar estragos en los inversionistas y en las personas que cuentan con algún capital, pero no con los conocimientos para solventar esta situación.
En primer lugar, estas caídas o alzas tan fuertes lo que causan es zozobra entre la población que maneja dólares, en especial a las clases medias que recurrentemente han utilizado el dólar como una moneda para proteger el pequeño capital que han logrado forjar durante años.
Muchos de ellos pueden asustarse y tomar decisiones apresuradas y poco apropiadas para su capital. Por ejemplo, puede ser que compren dólares a un precio alto y poco después tengan que venderlos a un precio bajo, sin contar el costo por los altos márgenes de las comisiones, teniendo una fuerte pérdida en su patrimonio.
Por eso, tome en cuenta lo siguiente:
-No compre o venda dólares pensando en lo que se puede ganar con las alzas o bajas de la moneda estadounidense. La incertidumbre es tal que puede perder mucho dinero con este tipo de especulación.
-Si tiene pensado hacer una compra futura en una moneda específica, mejor manténgase invertido en esa moneda. Por ejemplo, si va a viajar al exterior mejor mantenga sus dólares y no los cambie aunque se pegue su valor al piso de la banda cambiaria.
-Solo en caso de necesidad compre o venda dólares en el sistema financiero. El diferencial de las comisiones se ha ensanchado desde que se introdujo el sistema, aumentando los perjuicios entre la población.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Aguinaldo, protección para tiempos difíciles
Aunque puede ser un poco tarde para algunos, espero todavía estar a tiempo para recomendar un par de cosas con respecto al pago extraordinario de diciembre.
-El aguinaldo debe ser considerado como una oportunidad para ordenarse financieramente. Como pintan los tiempos para el 2009, lo más conveniente es estar bien preparado.
-Aproveche ese pago extra para pagar algunas de las deudas más fuertes o las más que tengan el interés más alto. Si se trata de un préstamo hipotecario que acaba de iniciar, el rebajo en la cuota será mínimo. Mejor hágalo con los créditos personales o tarjetas de crédito, que a pesar de ser montos pequeños, las cuotas mensuales suelen ser muy altas.
-Pague una deuda a la vez. Si el dinero solo le alcanzó para una, no se preocupe. Piense que ya salió de un compromiso y que ya son menos los que tiene pendientes.
-Mantenga disponible un poco de efectivo para las emergencias que se presenten a partir del próximo año. Muchos trabajadores del sector privado, por ejemplo, no reciben salario escolar, por lo que conservar parte del aguinaldo puede ayudar a sufragar los gastos de uniformes, útiles, matrícula, etc.
-Si decide ahorrarlo, tome en cuenta que existe una incertidumbre con respecto a las tasas de interés, pues aún no se sabe si subirán más, o por el contrario, tenderán a bajar otra vez. Pareciera que todavía tenderán un poquito al alza, por lo que es conveniente no amarrarse a certificados de largo plazo.
Mejor mantenga su dinero en cuentas de ahorro, fondos de inversión líquidos o certificados de ahorro de máximo un mes con el fin de que pueda disponer de esos recursos pronto para aprovechar oportunidades o bien para emergencias.
En resumen, no gaste todo su aguinaldo en fiestas y regalos. Piense que esta es una época para disfrutar pero también un tiempo para reflexionar... y qué mejor hacerlo, que pensar en qué hacer con
-El aguinaldo debe ser considerado como una oportunidad para ordenarse financieramente. Como pintan los tiempos para el 2009, lo más conveniente es estar bien preparado.
-Aproveche ese pago extra para pagar algunas de las deudas más fuertes o las más que tengan el interés más alto. Si se trata de un préstamo hipotecario que acaba de iniciar, el rebajo en la cuota será mínimo. Mejor hágalo con los créditos personales o tarjetas de crédito, que a pesar de ser montos pequeños, las cuotas mensuales suelen ser muy altas.
-Pague una deuda a la vez. Si el dinero solo le alcanzó para una, no se preocupe. Piense que ya salió de un compromiso y que ya son menos los que tiene pendientes.
-Mantenga disponible un poco de efectivo para las emergencias que se presenten a partir del próximo año. Muchos trabajadores del sector privado, por ejemplo, no reciben salario escolar, por lo que conservar parte del aguinaldo puede ayudar a sufragar los gastos de uniformes, útiles, matrícula, etc.
-Si decide ahorrarlo, tome en cuenta que existe una incertidumbre con respecto a las tasas de interés, pues aún no se sabe si subirán más, o por el contrario, tenderán a bajar otra vez. Pareciera que todavía tenderán un poquito al alza, por lo que es conveniente no amarrarse a certificados de largo plazo.
Mejor mantenga su dinero en cuentas de ahorro, fondos de inversión líquidos o certificados de ahorro de máximo un mes con el fin de que pueda disponer de esos recursos pronto para aprovechar oportunidades o bien para emergencias.
En resumen, no gaste todo su aguinaldo en fiestas y regalos. Piense que esta es una época para disfrutar pero también un tiempo para reflexionar... y qué mejor hacerlo, que pensar en qué hacer con
martes, 11 de noviembre de 2008
Gobierno no se pone de acuerdo para controlar inflación
Una cosa que me llama poderosamente la atención es que mientras el Banco Central ha insistido en controlar la inflación, otras entidades del gobierno hacen caso omiso a lo que dice el banco.
(El tema de los créditos es punto y aparte porque la verdad es que es necesario el crédito para mantener activa la economía y que no entre en recesión)
Si el banco dice que se debe evitar el crecimiento de los precios, llama la atención cómo las diferentes entidades estatales piden aumentos en los servicios públicos incluso por encima de la inflación. Recientemente el ICE "amenazó" con apagones si no se cumplían sus demandas.
Entonces, por un lado el Banco Central busca inflaciones de un dígito (menos del 10%) y por el otro, el ICE pide más de un 20% de aumento en la electricidad. Si la energía aumenta, los costos de producción de las empresas también, por lo que al final los precios de los artículos tenderán a aumentar subiendo el costo de la vida.
Adicionalmente el precio de las materias primas para los materiales de construcción ha bajado en el mundo, pero aquí parece que no ha pasado nada.
Lo mismo sucede con el costo de la harina, el trigo, y los alimentos. Si los precios de estos productos se ajustaran, a lo mejor en vez de subir la inflación todos los meses, podría haber uno o dos meses de baja, y así podría alcanzarse la meta.
El control de la inflación no debería ser solo un buen deseo del Banco Central. Me parece que detrás podría haber un gobierno con instituciones decididas a tomar cartas en el asunto y ahora, que se puede, lograr una rebaja en muchos artículos y servicios, lo cual redundaría en beneficio de la mayoría.
Pero si las mismas entidades del gobierno son las que le bajan el piso al Banco Central, pues nunca habrá manera de que exista una mayor estabilidad de nuestra economía.
(El tema de los créditos es punto y aparte porque la verdad es que es necesario el crédito para mantener activa la economía y que no entre en recesión)
Si el banco dice que se debe evitar el crecimiento de los precios, llama la atención cómo las diferentes entidades estatales piden aumentos en los servicios públicos incluso por encima de la inflación. Recientemente el ICE "amenazó" con apagones si no se cumplían sus demandas.
Entonces, por un lado el Banco Central busca inflaciones de un dígito (menos del 10%) y por el otro, el ICE pide más de un 20% de aumento en la electricidad. Si la energía aumenta, los costos de producción de las empresas también, por lo que al final los precios de los artículos tenderán a aumentar subiendo el costo de la vida.
Adicionalmente el precio de las materias primas para los materiales de construcción ha bajado en el mundo, pero aquí parece que no ha pasado nada.
Lo mismo sucede con el costo de la harina, el trigo, y los alimentos. Si los precios de estos productos se ajustaran, a lo mejor en vez de subir la inflación todos los meses, podría haber uno o dos meses de baja, y así podría alcanzarse la meta.
El control de la inflación no debería ser solo un buen deseo del Banco Central. Me parece que detrás podría haber un gobierno con instituciones decididas a tomar cartas en el asunto y ahora, que se puede, lograr una rebaja en muchos artículos y servicios, lo cual redundaría en beneficio de la mayoría.
Pero si las mismas entidades del gobierno son las que le bajan el piso al Banco Central, pues nunca habrá manera de que exista una mayor estabilidad de nuestra economía.
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viernes, 12 de septiembre de 2008
El petróleo y la especulación
A mediados de setiembre un huracán se disponía a atacar las zonas de producción petroleras del Golfo de México, uno de lás más importantes para Estados Unidos. Venezuela, uno de los mayores proveedores vive una tensión política con los norteamericanos, mientras que la situación en Oriente Medio sigue sin solución. Pero el precio del petróleo sigue bajando y ya está por debajo de los US$100 el barril.
Hace tres años, bajo la amenaza del huracán Katrina, el precio del petróleo se dirigía hacia las nubes y las condiciones geopolíticas eran igualmente difíciles.
¿Por qué en ese momento subió y en ahora baja el petróleo con las mismas situaciones?
Todo se resume a especulación.
En los mercados de valores se han desarrollado una serie de fondos de inversión que buscan altas rentabilidades haciendo previsiones sobre la eventual demanda de materias primas a futuro. Si bien es cierto que detrás de estos fondos hay especialistas que conocen el mercado, no deja de ser menos cierto que al haber tanta liquidez en el mercado, muchos inversionistas fueran tras estas materias primas, incluido el petróleo, encareciendo el valor de las participaciones.
Y se estaba dando una situación curiosa, pues conforme más subía el precio más gente se mostraba interesada en comprar participaciones en esos fondos con lo que el precio de los títulos "futuros" del petróleo se encarecían más y más.
Muchos analistas negaron que el tema fuera por especulación, pero casualmente una vez que congresistas de Estados Unidos dijeron que iban a investigar a fondo qué entidades intervienen en estos fondos especulativos, de inmediato los precios del crudo empezaron a bajar.
No dudo que la crisis del sector financiero por culpa del problema de las hipotecas en ese país también ha tenido mucho que ver, pero definitivamente se nota que desde la llegada de esos fondos especulativos ha alterado las reglas de juego en las bolsas del mundo. El petróleo no puede costar un día 100 dólares, y a los dos meses 150 y tres meses después otra vez 100 dólares.
Hay algo que se está haciendo mal...
Hace tres años, bajo la amenaza del huracán Katrina, el precio del petróleo se dirigía hacia las nubes y las condiciones geopolíticas eran igualmente difíciles.
¿Por qué en ese momento subió y en ahora baja el petróleo con las mismas situaciones?
Todo se resume a especulación.
En los mercados de valores se han desarrollado una serie de fondos de inversión que buscan altas rentabilidades haciendo previsiones sobre la eventual demanda de materias primas a futuro. Si bien es cierto que detrás de estos fondos hay especialistas que conocen el mercado, no deja de ser menos cierto que al haber tanta liquidez en el mercado, muchos inversionistas fueran tras estas materias primas, incluido el petróleo, encareciendo el valor de las participaciones.
Y se estaba dando una situación curiosa, pues conforme más subía el precio más gente se mostraba interesada en comprar participaciones en esos fondos con lo que el precio de los títulos "futuros" del petróleo se encarecían más y más.
Muchos analistas negaron que el tema fuera por especulación, pero casualmente una vez que congresistas de Estados Unidos dijeron que iban a investigar a fondo qué entidades intervienen en estos fondos especulativos, de inmediato los precios del crudo empezaron a bajar.
No dudo que la crisis del sector financiero por culpa del problema de las hipotecas en ese país también ha tenido mucho que ver, pero definitivamente se nota que desde la llegada de esos fondos especulativos ha alterado las reglas de juego en las bolsas del mundo. El petróleo no puede costar un día 100 dólares, y a los dos meses 150 y tres meses después otra vez 100 dólares.
Hay algo que se está haciendo mal...
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Devaluación-inflación, círculo vicioso
Uno de los peores círculos viciosos que tiene la economía costarricense es el que se da por la combinación de una alta inflación y una alta devaluación. Ambas han estado muy de la mano, perjudicando los ingresos y el ahorro de los ticos.
En un comentario escrito por el economista Walter Chinchilla, él afirma que ambos fenómenos forman una espiral que se "autoalimenta". Por un lado, la devaluación busca compensar la inflación, manteniendo a las exportaciones relativamente baratas (o competitivas) para el extranjero. Pero por el otro, la devaluación genera inflación, y esta inflación debe ser compensada con nueva devaluación que a su vez genera más inflación, y así sucesivamente, explica el analista.
Aún cuando bajó el valor del dólar con respecto al colón, a finales del año pasado y principios del actual, la inflación se mantuvo alta. Pero cuando se dio la escalada del dólar de un tipo de cambio de 491 a más de 550, la inflación se disparó.
El último reporte del Instituto de Estadística y Censo reveló una inflación de 15%, es decir, que para adquirir lo mismo que hace 12 meses se compraba con 100 colones, hoy se necesitan 115.
Lo peor es que lo que pagan las entidades financieras por el pago de intereses es mucho menor que la inflación, con lo que el panorama para preservar el capital se complica.
Hace dos o tres años, si bien el índice de precios (inflación) superaba el 10%, los bancos y las entidades financieras lo compensaban con pagos de intereses superiores. No obstante, ahora es todo lo contrario.
¿Qué hacer?
En estos momentos es muy poco lo que se puede hacer para preservar el capital. Pero se pueden tomar algunas medidas para que las pérdidas sean menores.
-No tenga todo su dinero en cuentas de ahorro. Es mejor colocarlo en fondos de inversión líquidos. Si bien las tasas que ofrecen son bajas, son mayores que las que ofrecen los bancos actualmente.
-No haga inversiones de muy largo plazo en estos momentos. Se espera que las tasas continúen al alza pues es uno de los mecanismos que tiene el Banco Central para controlar la inflación. Mientras se llega a un punto de equilibrio es mejor evitar plazos de más de seis meses. Por ejemplo, si hace ahorros a plazo, es preferible estar haciendo renovaciones frecuentes mientras se estabilicen las tasas.
-Ahorre en activos fijos, como bienes raíces o fondos de inversión inmobiliarios. Eso sí, tenga mucho cuidado porque en el mercado de bienes raíces las propiedades tiene un alto precio y los riesgos son mucho mayores.
-No esté variando de una moneda a otra si el valor del dólar baja o sube. La diferencia que existe entre la compra y venta del dólar le afectará sus rendimientos. Tome la decisión con base en el uso futuro del dinero. Por ejemplo, si planea un viaje al exterior a fines de año, no tiene sentido hacer el cambio a colones.
En un comentario escrito por el economista Walter Chinchilla, él afirma que ambos fenómenos forman una espiral que se "autoalimenta". Por un lado, la devaluación busca compensar la inflación, manteniendo a las exportaciones relativamente baratas (o competitivas) para el extranjero. Pero por el otro, la devaluación genera inflación, y esta inflación debe ser compensada con nueva devaluación que a su vez genera más inflación, y así sucesivamente, explica el analista.
Aún cuando bajó el valor del dólar con respecto al colón, a finales del año pasado y principios del actual, la inflación se mantuvo alta. Pero cuando se dio la escalada del dólar de un tipo de cambio de 491 a más de 550, la inflación se disparó.
El último reporte del Instituto de Estadística y Censo reveló una inflación de 15%, es decir, que para adquirir lo mismo que hace 12 meses se compraba con 100 colones, hoy se necesitan 115.
Lo peor es que lo que pagan las entidades financieras por el pago de intereses es mucho menor que la inflación, con lo que el panorama para preservar el capital se complica.
Hace dos o tres años, si bien el índice de precios (inflación) superaba el 10%, los bancos y las entidades financieras lo compensaban con pagos de intereses superiores. No obstante, ahora es todo lo contrario.
¿Qué hacer?
En estos momentos es muy poco lo que se puede hacer para preservar el capital. Pero se pueden tomar algunas medidas para que las pérdidas sean menores.
-No tenga todo su dinero en cuentas de ahorro. Es mejor colocarlo en fondos de inversión líquidos. Si bien las tasas que ofrecen son bajas, son mayores que las que ofrecen los bancos actualmente.
-No haga inversiones de muy largo plazo en estos momentos. Se espera que las tasas continúen al alza pues es uno de los mecanismos que tiene el Banco Central para controlar la inflación. Mientras se llega a un punto de equilibrio es mejor evitar plazos de más de seis meses. Por ejemplo, si hace ahorros a plazo, es preferible estar haciendo renovaciones frecuentes mientras se estabilicen las tasas.
-Ahorre en activos fijos, como bienes raíces o fondos de inversión inmobiliarios. Eso sí, tenga mucho cuidado porque en el mercado de bienes raíces las propiedades tiene un alto precio y los riesgos son mucho mayores.
-No esté variando de una moneda a otra si el valor del dólar baja o sube. La diferencia que existe entre la compra y venta del dólar le afectará sus rendimientos. Tome la decisión con base en el uso futuro del dinero. Por ejemplo, si planea un viaje al exterior a fines de año, no tiene sentido hacer el cambio a colones.
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martes, 12 de agosto de 2008
Costa Rica cerca del grado de inversión (¿y eso qué significa?)
Me acaba de llegar un boletín de prensa del Ministerio de Hacienda con la noticia de que la agencia calificadora Moody´s le mejoró la perspectiva de la calificación de riesgo de Costa Rica de estable a positiva.
Cuando este cambio ocurre, por lo general significa que hay grandes posibilidades de que se mejore la calificación de nuestro país, con lo que pasaría de ser un país con riesgo "especulativo" a "grado de inversión".
Todo muy bien, ¿pero qué es lo que significa esto?
Resulta que los países emiten bonos de deuda a los mercados internacionales. Estos bonos reciben una calificación de parte de algunas entidades especializadas, como Moody´s, Standard & Poors, Fitch Ratings, etc. Estas firmas tienen distintos grados para calificar una deuda. Cuanto mejor calificada esté, significa que el inversionista tiene su inversión más segura por lo que el rendimiento que puede esperar de ese emisor será relativamente bajo.
Por ejemplo, a cambio de la seguridad de invertir en bonos de los Estados Unidos, la tasa de interés es muy baja a si se invirtiera en un país centroamericano como el nuestro. En nuestro caso, el estado costarricense debe pagar un "premio" adicional que atraiga a los inversionistas para que asuman el mayor riesgo de invertir acá.
Dentro de las calificaciones que tienen estas firmas internacionales, se distinguen las que se consideran como "grado de inversión" y "grado especulativo".
Si los bonos ticos llegaran a ser calificados con grado de inversión, quiere decir que compañías de inversión muy respetables o fondos que solo pueden invertir en productos de alta calidad volcarían los ojos a nuestros bonos, lo que ayudaría a una mayor demanda. Si los bonos ticos son bien apreciados, el gobierno estaría facultado para pagar una tasa de interés menor y así disminuir el costo de su deuda externa.
Una deuda menos cara permitirá al gobierno a disminuir el déficit fiscal y a dedicar menos recursos para pagar obligaciones y dedicarlos más a desarrollar infraestructura, lo que redundará en un mejor modo de vida para los costarricenses.
Cuando este cambio ocurre, por lo general significa que hay grandes posibilidades de que se mejore la calificación de nuestro país, con lo que pasaría de ser un país con riesgo "especulativo" a "grado de inversión".
Todo muy bien, ¿pero qué es lo que significa esto?
Resulta que los países emiten bonos de deuda a los mercados internacionales. Estos bonos reciben una calificación de parte de algunas entidades especializadas, como Moody´s, Standard & Poors, Fitch Ratings, etc. Estas firmas tienen distintos grados para calificar una deuda. Cuanto mejor calificada esté, significa que el inversionista tiene su inversión más segura por lo que el rendimiento que puede esperar de ese emisor será relativamente bajo.
Por ejemplo, a cambio de la seguridad de invertir en bonos de los Estados Unidos, la tasa de interés es muy baja a si se invirtiera en un país centroamericano como el nuestro. En nuestro caso, el estado costarricense debe pagar un "premio" adicional que atraiga a los inversionistas para que asuman el mayor riesgo de invertir acá.
Dentro de las calificaciones que tienen estas firmas internacionales, se distinguen las que se consideran como "grado de inversión" y "grado especulativo".
Si los bonos ticos llegaran a ser calificados con grado de inversión, quiere decir que compañías de inversión muy respetables o fondos que solo pueden invertir en productos de alta calidad volcarían los ojos a nuestros bonos, lo que ayudaría a una mayor demanda. Si los bonos ticos son bien apreciados, el gobierno estaría facultado para pagar una tasa de interés menor y así disminuir el costo de su deuda externa.
Una deuda menos cara permitirá al gobierno a disminuir el déficit fiscal y a dedicar menos recursos para pagar obligaciones y dedicarlos más a desarrollar infraestructura, lo que redundará en un mejor modo de vida para los costarricenses.
martes, 22 de julio de 2008
Los amplios margen de compra y venta del dólar
En medio del pánico que se dio en semanas anteriores con el alza desmedida en el valor del dólar, los bancos y diferentes entidades financieras dieron un tiro de gracia a los ahorrantes que no supieron qué hacer en estos momentos difíciles.
Conforme la especulación sobre el alza iba aumentando, también los márgenes entre la compra y venta de la divisa se fueron ensanchando.
Vimos casos de bancos que tuvieron esos márgenes en 20 colones, lo cual, lejos de eliminar la especulación, parecía tendenciosamente hecho para sacar una mayor ganancia en el manejo de este convulso mercado de divisas.
Aún hoy en día, este margen está en 10 colones.
Recuerdo que cuando vino el cambio de las bandas, hace menos de dos años, se dijo que la colocación de los precios de todos los intermediarios financieros contribuiría a ser más eficiente el mercado y más beneficioso para los ahorrantes.
Lo que vemos es todo lo contrario. Antes de que se diera el cambio, la diferencia era de apenas tres colones entre compra y venta.
La gente no sabe qué hacer, si comprar o vender dólares. Lo que sí sabe, es que cada vez que lo haga tendrá que pagar un alto precio por ello.
Conforme la especulación sobre el alza iba aumentando, también los márgenes entre la compra y venta de la divisa se fueron ensanchando.
Vimos casos de bancos que tuvieron esos márgenes en 20 colones, lo cual, lejos de eliminar la especulación, parecía tendenciosamente hecho para sacar una mayor ganancia en el manejo de este convulso mercado de divisas.
Aún hoy en día, este margen está en 10 colones.
Recuerdo que cuando vino el cambio de las bandas, hace menos de dos años, se dijo que la colocación de los precios de todos los intermediarios financieros contribuiría a ser más eficiente el mercado y más beneficioso para los ahorrantes.
Lo que vemos es todo lo contrario. Antes de que se diera el cambio, la diferencia era de apenas tres colones entre compra y venta.
La gente no sabe qué hacer, si comprar o vender dólares. Lo que sí sabe, es que cada vez que lo haga tendrá que pagar un alto precio por ello.
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