Con la crisis en los mercados bursátiles y financieros, es muy arriesgado pensar en una inversión que sea segura en estos tiempos. Sin embargo, habrá inversionistas que estén buscando oportunidades.
Si se pretende acudir a los mercados accionarios internacionales, una buena posibilidad serían las acciones relacionadas con el sector de tecnología.
El analista de Aldesa Valores, Erick Vargas, explica las razones:
"Las empresas que invierten en tecnología casi no tienen deudas, porque su crecimiento no es a base de deuda para construir fábricas sino que dependen de su recurso humano, de su fuerza creativa para desarrollar nuevos productos".
En este sentido, enfatizó en empresas relacionadas con desarrollo de software, hardware, comunicaciones, compañías que ayudan automatizar procesos por lo que sus productos pueden ayudar a bajar costos a las empresas.
Amén de este tipo de industria, también puede haber una buena oportunidad en el sector de consumo básico, energía. Tecnologías limpias puede resultar interesante, pero está por verse si las empresas que desarrollan estos productos alcanzarán rentabilidad en el corto plazo.
Vargas responde otra pregunta: ¿Ya es hora de invertir en acciones, tomando en cuenta que posiblemente ya hayan tocado fondo?
"Es difícil establecer cuál es el punto más bajo. Una recomendación es tomar posiciones en forma gradual. Si quiero colocar 100 en una empresa, primero coloco 20 y después otros 20, y así gradualmente. En promedio se compraría a un precio relativamente bueno, sin poner en riesgo toda mi inversión en caso de que el precio siga cayendo. En esto, es mejor llegar tarde, que llegar temprano, es decir, es mejor dejar ir un poco de repunte en la acción, que arriesgarse a perder todo.
El analista no recomienda el sector financiero, el cual podría tener una lenta recuperación. Por ejemplo, las acciones de Citi valen centavos, pero se corre el riesgo de perder toda la inversión, si el gobierno de Estados Unidos incrementa su intervención.
lunes, 16 de marzo de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
Ofertas para bien o para mal
Con la crisis económica y las bajas ventas, la temporada de ofertas se ha extendido más de la cuenta. Es común encontrar en esta época promociones de 50% y hasta más de descuento por determinados artículos.
El consumidor se enfrenta a un dilema: aprovechar los descuentos bajo el riesgo de endeudarse más de la cuenta.
Creo más bien que debe tomarse como una oportunidad para adquirir bienes que de todas maneras se necesitan con la ventaja de que el costo es mucho menor que hace unos meses.
Esto quiere decir que la oferta solo vale si la persona requiere necesariamente ese bien o si ya tenía presupuestado su dinero para adquirir cierta mercancía o servicio.
Para el primer caso, el mejor ejemplo es si hay una oferta para comprar arroz, artículo indispensable en la mayoría de los hogares.
Pero también es oferta, si tenía pensado comprar un par de zapatos y, a la hora de ir a buscarlos, encuentra que están con precio rebajado.
El problema es llegar a la tienda de zapatos y en vez de comprar el par que necesita, adquiere cuatro o cinco más porque "están en oferta". Ahí lo que está haciendo el consumidor es sobregirar el presupuesto estimado, cayendo en la trampa.
Para quienes están sobreendeudados ya con las tarjetas de crédito, este es un pésimo momento para ir al centro comercial.
En resumen:
*La oferta es válida solo si se trata de artículos que son indispensables comprar o productos para los cuales ya se tenía un presupuesto para adquirirlos.
*Camine y compare en busca de productos similares con mejor precio.
*Si necesita algún artículo y no le han rebajado el precio, pero no es urgente, puede esperar prudentemente unas semanas a la espera de posibles promociones.
*En el comercio solicite una rebaja en el precio del artículo. En esta época, muchos comerciantes preferirán perder un poco de su ganancia que perder la venta.
El consumidor se enfrenta a un dilema: aprovechar los descuentos bajo el riesgo de endeudarse más de la cuenta.
Creo más bien que debe tomarse como una oportunidad para adquirir bienes que de todas maneras se necesitan con la ventaja de que el costo es mucho menor que hace unos meses.
Esto quiere decir que la oferta solo vale si la persona requiere necesariamente ese bien o si ya tenía presupuestado su dinero para adquirir cierta mercancía o servicio.
Para el primer caso, el mejor ejemplo es si hay una oferta para comprar arroz, artículo indispensable en la mayoría de los hogares.
Pero también es oferta, si tenía pensado comprar un par de zapatos y, a la hora de ir a buscarlos, encuentra que están con precio rebajado.
El problema es llegar a la tienda de zapatos y en vez de comprar el par que necesita, adquiere cuatro o cinco más porque "están en oferta". Ahí lo que está haciendo el consumidor es sobregirar el presupuesto estimado, cayendo en la trampa.
Para quienes están sobreendeudados ya con las tarjetas de crédito, este es un pésimo momento para ir al centro comercial.
En resumen:
*La oferta es válida solo si se trata de artículos que son indispensables comprar o productos para los cuales ya se tenía un presupuesto para adquirirlos.
*Camine y compare en busca de productos similares con mejor precio.
*Si necesita algún artículo y no le han rebajado el precio, pero no es urgente, puede esperar prudentemente unas semanas a la espera de posibles promociones.
*En el comercio solicite una rebaja en el precio del artículo. En esta época, muchos comerciantes preferirán perder un poco de su ganancia que perder la venta.
martes, 20 de enero de 2009
Vivir sin pedir prestado, ¿se puede?
"Nunca voy a hipotecar mi casa porque es el futuro de mis hijos".
"Jamás pediré prestado, prefiero ahorrar la plata y hasta que tenga todo el monto compraré lo que necesito".
"No pido prestado porque termino pagando entre tres y cuatro veces lo que pedí inicialmente".
Frases como estas son muy comunes, y llevan mucha razón. Las tasas de interés han venido en alzada y muchos se están viendo en serios problemas para pagarlos.
Sin embargo, no está mal hacer un préstamo para obtener un bien, remodelar la casa o bien iniciar un proyecto propio.
Alcanzar un sueño es dificil si no se tiene el dinero a la mano y muchas veces eso solo se puede lograr con un préstamo. Y si el monto es muy alto, prácticamente el único bien que puede garantizarlo es la propia casa de habitación.
Que existen riesgos, claro que los hay. Pero si usted es una persona que le gusta cumplir lo que se propone, que no le gusta deberle a nadie, no tiene por qué preocuparse.
Eso sí, tome algunas medidas porque ciertamente estos tiempos son más difíciles para honrar los compromisos:
*Evite los créditos para consumo. Si quiere endeudarse para comprar un vehículo o equipo electrónico, tome en cuenta que estos bienes se deprecian rápidamente. Haga el préstamo si realmente lo necesita para sacar una productividad de él. Por ejemplo, si lo requiere para visitar clientes, o una computadora para hacer trabajos en casa.
*Si va a hipotecar la casa, que sea para reparaciones, ampliación, o bien para un proyecto productivo que tenga muchas posibilidades de éxito.
*Trate de pedir un monto que no le resulte difícil pagar. Los bancos generalmente prestaban a un 30% del ingreso neto familiar, pero ahora prestan cerca del 20%. Lo ideal sería que el monto de su crédito represente entre un 10 y un 15% con el fin de no tener sobresaltos repentinos, o bien, que en un cambio de trabajo, sus ingresos sean menores.
*Si es posible, tome un seguro de desempleo. Así se sentirá más tranquilo y tendrá cómo pagar el crédito mientras consigue un nuevo trabajo.
"Jamás pediré prestado, prefiero ahorrar la plata y hasta que tenga todo el monto compraré lo que necesito".
"No pido prestado porque termino pagando entre tres y cuatro veces lo que pedí inicialmente".
Frases como estas son muy comunes, y llevan mucha razón. Las tasas de interés han venido en alzada y muchos se están viendo en serios problemas para pagarlos.
Sin embargo, no está mal hacer un préstamo para obtener un bien, remodelar la casa o bien iniciar un proyecto propio.
Alcanzar un sueño es dificil si no se tiene el dinero a la mano y muchas veces eso solo se puede lograr con un préstamo. Y si el monto es muy alto, prácticamente el único bien que puede garantizarlo es la propia casa de habitación.
Que existen riesgos, claro que los hay. Pero si usted es una persona que le gusta cumplir lo que se propone, que no le gusta deberle a nadie, no tiene por qué preocuparse.
Eso sí, tome algunas medidas porque ciertamente estos tiempos son más difíciles para honrar los compromisos:
*Evite los créditos para consumo. Si quiere endeudarse para comprar un vehículo o equipo electrónico, tome en cuenta que estos bienes se deprecian rápidamente. Haga el préstamo si realmente lo necesita para sacar una productividad de él. Por ejemplo, si lo requiere para visitar clientes, o una computadora para hacer trabajos en casa.
*Si va a hipotecar la casa, que sea para reparaciones, ampliación, o bien para un proyecto productivo que tenga muchas posibilidades de éxito.
*Trate de pedir un monto que no le resulte difícil pagar. Los bancos generalmente prestaban a un 30% del ingreso neto familiar, pero ahora prestan cerca del 20%. Lo ideal sería que el monto de su crédito represente entre un 10 y un 15% con el fin de no tener sobresaltos repentinos, o bien, que en un cambio de trabajo, sus ingresos sean menores.
*Si es posible, tome un seguro de desempleo. Así se sentirá más tranquilo y tendrá cómo pagar el crédito mientras consigue un nuevo trabajo.
viernes, 16 de enero de 2009
La estafa Madoff, explicada por Abadía
Recientemente sonó el caso del que muchos consideraban un genio de las finanzas y resultó ser un estafador: se trata del estadounidnese Bernard Madoff, quien causó revuelo al timar a muchos inversionistas por una suma total de US$50 mil millones.
La forma en que lo hizo lo explica magistralmente el especialista español Leopoldo Abadía, el cual anteriormente nos ilustró sobre la crisis financiera de una forma simple y sin rodeos.
http://www.youtube.com/watch?v=yUM7UYp65qc&feature=rec-HM-fresh+div
La forma en que lo hizo lo explica magistralmente el especialista español Leopoldo Abadía, el cual anteriormente nos ilustró sobre la crisis financiera de una forma simple y sin rodeos.
http://www.youtube.com/watch?v=yUM7UYp65qc&feature=rec-HM-fresh+div
martes, 6 de enero de 2009
Tarjetas de crédito, ¿amigas o enemigas?
Es muy común encontrarse con gente que afirma que nunca volverá a usar una tarjeta de crédito en su vida. Esto es porque vivieron una terrible experiencia con ellas.
Lo más común es que se endeudaron con compras y pasaron años y años haciendo pagos interminables.
Lo que pasó con la gran mayoría de estas personas es que no supieron utilizar este recurso de financiamiento.
Una tarjeta de crédito bien utilizada puede convertirse en una herramienta de acceso inmediato a dinero o bienes que se necesitan en este momento. Si una persona sabe que muy pronto obtendrá una entrada económica pero necesita hacer la compra hoy, la tarjeta de crédito puede ser un aliado importante.
Un buen ejemplo es una persona que recibirá el salario escolar. Si sabe que dentro de dos semanas recibirá ese beneficio, puede darse el lujo de hacer las compras hoy mismo, aprovechando ofertas o bien, porque quiere evitar carreras de última hora o desabasto en ciertos productos.
Pero esta persona debe saber que una vez que reciba el dinero, lo primero que debe hacer es apartar el dinero que gastó con la tarjeta para irla a pagar en la fecha correspondiente.
El problema es que mucha gente ve muy fácil utilizar el dinero en otra cosa y no se fija que las tasas de interés de las tarjetas son sumamente altas. Si usamos la tarjeta para financiarnos, veremos con horror que nuestra deuda crecerá y crecerá hasta prácticamente ahogarnos.
No olvide que la tarjeta es un medio de pago y no de financiamiento.
Si se mete esto en la cabeza nunca tendrá problemas con sus tarjetas de crédito.
Lo más común es que se endeudaron con compras y pasaron años y años haciendo pagos interminables.
Lo que pasó con la gran mayoría de estas personas es que no supieron utilizar este recurso de financiamiento.
Una tarjeta de crédito bien utilizada puede convertirse en una herramienta de acceso inmediato a dinero o bienes que se necesitan en este momento. Si una persona sabe que muy pronto obtendrá una entrada económica pero necesita hacer la compra hoy, la tarjeta de crédito puede ser un aliado importante.
Un buen ejemplo es una persona que recibirá el salario escolar. Si sabe que dentro de dos semanas recibirá ese beneficio, puede darse el lujo de hacer las compras hoy mismo, aprovechando ofertas o bien, porque quiere evitar carreras de última hora o desabasto en ciertos productos.
Pero esta persona debe saber que una vez que reciba el dinero, lo primero que debe hacer es apartar el dinero que gastó con la tarjeta para irla a pagar en la fecha correspondiente.
El problema es que mucha gente ve muy fácil utilizar el dinero en otra cosa y no se fija que las tasas de interés de las tarjetas son sumamente altas. Si usamos la tarjeta para financiarnos, veremos con horror que nuestra deuda crecerá y crecerá hasta prácticamente ahogarnos.
No olvide que la tarjeta es un medio de pago y no de financiamiento.
Si se mete esto en la cabeza nunca tendrá problemas con sus tarjetas de crédito.
Etiquetas:
créditos,
tarjetas,
tasas de interés
Al fin baja la inflación
El año nuevo nos trae una buena noticia económica.
Todo hace indicar que la inflación empieza por fin a desacelerarse.
Es más que evidente el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos publicado la mañana de este martes: el crecimiento de los precios descendió un 0,42%.
Pero no nos atengamos a este último dato. El último trimestre del año que recién concluyó fue también el más bajo en los últimos dos años.
El índice de precios creció entre octubre y diciembre un 1,86%, el menor desde enero-marzo de 2007 cuando fue de un 2,02. El bajo crecimiento de este último trimestre es menos de la mitad del anterior, pues entre julio y setiembre fue dee 4,88%.
En ese momento se pensaba que la inflación sobrepasaría el 16% al final del 2008, pero terminó en 13,90%.
Si siguen las cosas así, hay esperanzas de que sea menor al 10%. Si esto ocurre, habrá varias ventajas para la gente:
*Una baja inflación permite una mayor estabilidad de los precios y baja el nivel de empobrecimiento de muchas familias.
*Quienes hacen inversiones, obtendrán por fin un rendimiento real por su dinero. En los últimos años, las inversiones en colones pagaban una tasa de interés por debajo de la inflación, con lo que si alguien quería comprar algo con 100 colones y lo ahorraba, después de un período de varios meses, ese dinero más los intereses no le alcanzaban para comprar el mismo artículo.
*Por este mismo efecto, la tasa básica pasiva dejaría de subir, se tendería a estabilizar y las tasas de los préstamos tampoco subirán, con lo que no afectará a quienes tienen créditos.
Se espera que para este mes de enero haya una nueva baja en el combustible y algunos artículos de primera necesidad (arroz, harina, pan), con lo que la inflación podría continuar desacelerándose. Habrá que esperar si esta será una situación sostenible y que ayudará a paliar la crisis financiera internacional.
Todo hace indicar que la inflación empieza por fin a desacelerarse.
Es más que evidente el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos publicado la mañana de este martes: el crecimiento de los precios descendió un 0,42%.
Pero no nos atengamos a este último dato. El último trimestre del año que recién concluyó fue también el más bajo en los últimos dos años.
El índice de precios creció entre octubre y diciembre un 1,86%, el menor desde enero-marzo de 2007 cuando fue de un 2,02. El bajo crecimiento de este último trimestre es menos de la mitad del anterior, pues entre julio y setiembre fue dee 4,88%.
En ese momento se pensaba que la inflación sobrepasaría el 16% al final del 2008, pero terminó en 13,90%.
Si siguen las cosas así, hay esperanzas de que sea menor al 10%. Si esto ocurre, habrá varias ventajas para la gente:
*Una baja inflación permite una mayor estabilidad de los precios y baja el nivel de empobrecimiento de muchas familias.
*Quienes hacen inversiones, obtendrán por fin un rendimiento real por su dinero. En los últimos años, las inversiones en colones pagaban una tasa de interés por debajo de la inflación, con lo que si alguien quería comprar algo con 100 colones y lo ahorraba, después de un período de varios meses, ese dinero más los intereses no le alcanzaban para comprar el mismo artículo.
*Por este mismo efecto, la tasa básica pasiva dejaría de subir, se tendería a estabilizar y las tasas de los préstamos tampoco subirán, con lo que no afectará a quienes tienen créditos.
Se espera que para este mes de enero haya una nueva baja en el combustible y algunos artículos de primera necesidad (arroz, harina, pan), con lo que la inflación podría continuar desacelerándose. Habrá que esperar si esta será una situación sostenible y que ayudará a paliar la crisis financiera internacional.
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Inflación,
tasas de interés
jueves, 18 de diciembre de 2008
Otra explicación... a la inglesa
Para darle continuidad al tema anterior, donde el profesor Leopoldo Abadía explicaba de una manera magistral cómo ocurrió la crisis, me llega este otro video, también en youtube, de unos ingleses que explican a su manera (muy irónica por cierto), cómo fue que comenzó todo.
Su reflexión final es si los gobiernos deberían pagar por un desastre que los mismos financistas iniciaron. Que lo disfruten...
http://www.youtube.com/watch?v=pFmYIFk5i1Q
Su reflexión final es si los gobiernos deberían pagar por un desastre que los mismos financistas iniciaron. Que lo disfruten...
http://www.youtube.com/watch?v=pFmYIFk5i1Q
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